El Museo Lunar se ha vuelto una auténtica nave espacial lista para ponerse en rumbo! Y ha estado pilotada por los alumnos de 2º de Infantil del Colegio Villa de Móstoles. Con apenas 4 años, estos exploradores nos han dado una lección de lo que significa tener una imaginación y una energía sin límites. Podría alimentar a un cohete!
Para ellos, no venían a ver una exposición; venían a su primer entrenamiento oficial para ser astronautas. El gran colegio se dividió en grupos, y ambos se turnaron entre la visita al museo y el taller. Y entre medias, un descanso para que pudieran tomar la merienda y jugar en la zona exterior del museo, donde hay expuesto bastantes maquetas muy chulas.

La actividad central fue un viaje guiado por el Sistema Solar de la mano de la Astronauta LiLi y su tripulación de la nave Nebula One. El taller acabó convirtiéndose en una auténtica aventura sensorial. Los niños se sumergieron totalmente en la experiencia donde el museo desapareció para dejar paso a las estrellas. Fue muy emocionante ver cómo todos los niños, completamente emocionados, sentían de verdad que viajaban en una nave espacial. Cada planeta que visitábamos era aún más emocionante que el anterior. Se sentían como auténticos astronautas en mitad de una misión crítica, gritando «¡cinco, cuatro, tres, dos, uno… ignición!» en el despegue.

Una de las cosas más bonitas del día fue descubrir que entre la tripulación teníamos a algún veterano que ya había venido al museo antes con su familia. Muchas de las preguntas se las sabían! Nos hace mucha ilusión ver que repitáis en el museo, que volváis con las mismas ganas e ilusiones. Porque para nosotros es un placer explicar cosas nuevas y ver como hay mucho que recordáis de visitas anteriores. Son estos detalles los que hacen que nuestro trabajo sea el más bonito del mundo. Su interés era tan genuino que nos dejó a todos los guías con una sonrisa permanente.

Desde el equipo del Museo Lunar, nos lo pasamos genial enseñando a los más pequeños. Hay algo mágico en explicar conceptos tan interesantes como la gravedad, el traje espacial o las misiones Apolo a mentes que todavía no conocen la palabra «imposible». Nos encanta ver sus caras de asombro al descubrir que en la Luna no se nada (como puede parecer en las películas) o que los astronautas comen de bolsitas.
Esto es un recordatorio de por qué la divulgación es tan importante. Estos niños de 2º de Infantil han llenado el museo de una energía increíble, recordándonos que para viajar a las estrellas no hace falta mucho combustible, sino mucha curiosidad

Y como sorpresa final del día, por haberse portado tan bien durante la visita, les regalamos a todos un poster sobre el Sistema Solar con Realidad Aumentada y un diploma de astronáuta con una piedra de la Luna, para que tengan un recuerdo de la excursión! El poster funciona a través de la aplicación gratuíta NubaloAR para Android o para iOS. Ahí podrán seguir explorando el universo desde casa y empezar su pasión por el espacio. Además de que empezaron a rellenar su pasaporte espacial del Museo Lunar.
Más información sobre las actividades en familia del Museo Lunar en:
Y sobre otras actividades que la Astronauta Lili lleva a cabo mediante el proyecto educativo Viaje Interplanetario:
¡Hasta pronto grandes Piensonautas!
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