Los astronautas tienen una vida completamente diferente a la nuestra cuando están en el espacio. Estar en microgravedad implica una serie de desafios que, en la Tierra, no se pueden enfrentar. Los estudiantes 3º de Primaria del CEIPSO Loyola De Palacio vinieron a conocer la vida de los astronautas y a conocer más sobre los exoplanetas en una actividad STEAM que recordarán por mucho tiempo

Acompañados de la Astronauta LiLi, comandante de la nave Nébula One, estos pequeños astronautas en potencia pudieron vivir de primera mano cómo es estar en la Estación Espacial Internacional. Incluso pudimos entrevistar a Alexander Gerst, un astronauta que pudo enseñarlos la estación. Además, gracias a nuestra exposición permanente, pudimos conocer cómo fue la misión Apolo 11, que consiguió poner por primera vez a seres humanos en la Luna.

Una de las grandes diferencias entre vivir en la Tierra o en la Estación Espacial Internacional es la gravedad. En la Tierra, la gravedad nos tira hacia ella, de manera que nuestro cuerpo está acostumbrado a esa fuerza. Sin embargo, en el espacio nos encontramos en situación de microgravedad. Nuestro cuerpo flota, moverse no supone un esfuerzo importante y nuestros músculos y huesos pueden deteriorarse por la falta de ejercicio. Por ello, todos hicimos un entrenamiento de astronautas antes de salir al espacio, para tener nuestro cuerpo preparado para la microgravedad. Salimos del planeta Tierra y pusimos rumbo a la Estación Espacial Internacional, donde pudimos ver cómo los astronautas se desplazan, cómo es su rutina de higiene personal y cómo realizan experimentos. Al salir de la estación, pusimos rumbo a las estrellas más cercanas al Sol: Alpha Centauri y Próxima Centauri. Descubrimos distintos tipos de sistemas solares y la forma de descubrir exoplanetas, es decir, planetas que están fuera del Sistema Solar. El mayor descubrimiento que podría hacer el ser humano es la existencia de vida en otros planetas. Por ello, nuestros visitantes conocieron lo que llamamos «zona de habitabilidad», lugar donde podríamos encontrar agua líquida. Pudimos incluso ver un exoplaneta con unas características tremendamente similares a las de la Tierra. Quizá alguno de estos visitantes sea el responsable de comunicar que hemos encontrado vida allí dentro de veinte años. 

Como todo viaje de ida, terminamos la actividad con un viaje de vuelta. Nuestros visitantes nos ayudaron a recargar nuestras baterías y pudimos volver sanos y salvos. Por su ayuda y servicio prestado, recibieron un diploma que certificaba su éxito durante el viaje espacial y un póster interactivo con realidad aumentada (AR), que funciona a través de la aplicación gratuíta NubaloAR para Android o para iOS, donde podrán seguir explorando el universo desde casa y también disfrutar de la exposición de los pósteres interactiva disponible en salaverlasestrellas.com

¡Os esperamos muy pronto para continuar compartiendo el conocimiento!

Más información sobre las actividades que la Astronauta Lili lleva a cabo mediante el proyecto educativo Viaje Interplanetario:

www.astronautalili.com

www.viajeinterplanetario.com

¡Hasta pronto Piensonautas!